Diabetes Mellitus:
Se conoce como diabetes mellitus al trastorno metabólico
caracterizado por un defecto en la regulación de la glucemia en sangre. Por
consiguiente, fisiopatología que involucra a esta enfermedad, implica al
deterioro progresivo de las células β pancreáticas, las cuales están
encargadas de la secreción de insulina en respuesta al incremento de la
glucemia. Durante la diabetes mellitus, la glucemia se eleva a valores
anormales hasta alcanzar concentraciones nocivas para los sistemas
fisiológicos, provocando daño en el tejido nervioso (neuropatías), alteraciones
en la retina (retinopatía), el riñón (nefropatía) y en prácticamente el
organismo completo, con un pronóstico letal si no se controla.
Tipos:
La diabetes tipo I, o la diabetes insulinodependiente,
inicia frecuentemente en la infancia, se considera una enfermedad inflamatoria
crónica, se debe a la destrucción de las células β del islote de Langerhans
del páncreas, provocando una insuficiencia en la secreción de insulina. Durante
la etapa previa al inicio de la diabetes tipo I, en el 80% de los individuos,
se encontraron anticuerpos que atacan antígenos citoplasmáticos de las
membranas de las células β, como los antígenos leucocitarios humanos.
La diabetes tipo II, se caracteriza tanto como en la deficiencia
en la producción de insulina como en la resistencia a la acción de la insulina
en el organismo. La diabetes tipo II es multifactorial, entre estos se incluyen
factores genéticos, obesidad, dislipidemia, hipertensión arterial, ingesta
excesiva de carbohidratos, factores hormonales y una vida sedentaria.
Sintomas:
Los
síntomas de la diabetes pueden relacionarse con otras afecciones, pero existen
algunos síntomas que son característicos de la misma, tales como el constante deseo de orinar,
la pérdida de peso, el hambre excesiva y la cicatrización deficiente. Para
comprender porqué estos síntomas son característicos de este trastorno es
importante conocer el proceso mediante el cual cada uno de estos ocurren. El
deseo constante de orinar está vinculado a que el organismo necesita desechar
la glucosa que está en exceso en la sangre, mediante la dilución del agua el
riñón expulsa la misma. La pérdida de peso se ve arraigada al papel que toma la
insulina en el almacenamiento de grasa, como en la diabetes tipo I hay ausencia
de insulina, el cuerpo utiliza esta grasa y los músculos como fuente de
energía, disminuyendo la masa corporal y por esta razón es que los pacientes
diabéticos presentan una disminución de su peso. Por otra parte, se debe el
hambre excesiva en personas diabéticas ya que las células no consiguen glucosa
para generar energía y el cuerpo interpreta este hecho como si el paciente
estuviese en ayunas. Por último, la cicatrización deficiente se debe a
una disminución de la función de las células responsables por la reparación de
los tejidos, disminución de la proliferación celular y dificultad en la
generación de nuevos vasos sanguíneos.
Complicaciones:
Las complicaciones que este trastorno presenta mayormente
están vinculados a problemas cardíacos, en los riñones, oculares y
neurológicos. Las cardiopatías que están ligadas a la diabetes se deben
a los efectos del azúcar, ya que el exceso de glucosa en sangre provoca
isquemia y eleva la presión arterial, que son factores de riesgos para las
enfermedades cardíacas. En cuanto a las nefropatías, la
relación que tienen también se deben al alto nivel de glucosa en la sangre, ya
que el estrés del funcionamiento excesivo hace que los riñones pierdan su
capacidad de filtración y comiencen a acumular productos de desechos en la
sangre, provocando fallo renal. Por otra parte, las retinopatías ocurren por
los niveles altos de azúcar en la sangre causando problemas de irrigación
en la retina, lo que provoca fugas, isquemia, y en casos graves, se puede
producir la ceguera. Por último, la relación que existe entre la diabetes y las
complicaciones neuropáticas es debido a las complejas
interacciones metabólicas, vasculares, neurotróficas y autoinmunitarias que
generan inflamación, mal funcionamiento y, finalmente, daño permanente de las fibras
nerviosas periféricas.
Por: Amanda Romero



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